De cómo el Euro ahorca a España y Portugal
Estoy fascinado (por ser un nerd de la Economía) con lo que está ocurriendo en Europa. El experimento del Euro está mostrando su peor cara, y Alemania está cacheteando a los países más débiles de la zona Euro. Aquí les prometo explicarlo de manera que no tengan que saber nada de Economía para entenderlo. Explicar Economía así es uno de mis hobbies. Prometo que el primer párrafo es el más complicado, y aún así es fácil de entender.
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La receta para abrir una empresa, resumiéndolo a lo más básico, tiene dos ingredientes: trabajo y dinero (capital). Ambos tienen sus precios. El precio del trabajo es el salario que se paga a los empleados. El precio del dinero (sí, tiene un precio) es la tasa de interés. Si quieres pedir prestado a un banco 100 bolívares y la tasa de interés es 10%, pagas 10 bolívares en intereses. Es decir, el precio de 100 bolívares por un período de tiempo es 10 bolívares.
Europa es un continente bastante diverso económicamente. Hay países que dependen de (y producen) cosas muy distintas. Eso quiere decir que no están bien sincronizados. Imaginemos que en Venezuela el estado Zulia depende totalmente del petróleo. Digamos ahora que el estado Sucre depende totalmente de aerolíneas. Si el precio del petróleo se dispara, a Zulia le va muy bien. Pero a Sucre le va muy mal, porque cuando sube el precio del combustible, las aerolíneas sufren. Ese escenario imaginario es en realidad bastante común dentro de un país. Por ejemplo, Texas (petróleo) y Michigan (carros) en EE.UU. Las diferencias entre países también son igual de comunes, incluso entre vecinos.
Las diferencias entre países no sólo son de productos, sino también de precios. Eso lo sabemos todos; hay cosas más caras en unos países que en otros. Contratar un ingeniero es más barato en India que en EE.UU. Pedir un préstamo en Colombia es más barato que en Venezuela. Antes de la adopción del Euro había grandes diferencias en los precios entre los países que lo adoptaron. Era más barato pagar un empleado en España que en Alemania. Pero pedir un préstamo en Alemania era más barato que en España.
Cuando entra el Euro, las tasas de interés en esos países se igualan de la noche a la mañana. Por ejemplo, si antes costaba 6% pedir prestado en Pesetas en España, al día siguiente costaba 2% pedir en Euros en España, porque desde ahora toda la zona Euro tenía las mismas tasas. Pero los salarios no cambiaron de la noche a la mañana. Seguía siendo más barato un empleado en España que uno en Alemania, la única diferencia es que antes los salarios se definían en Pesetas y Marcos, y ahora los dos se denominan en Euros.
La situación queda así: Ya dijimos que una empresa necesita dos cosas, trabajo y capital. Si el costo del dinero es el mismo en dos países, entonces mi decisión se reduce a dónde me salen más baratos los empleados. Así que los inversionistas salieron corriendo a invertir en países con bajos salarios –España y Portugal, por ejemplo. Buena parte de esa inversión en España y Portugal fue a bienes raíces. Se construyeron grandes desarrollos inmobiliarios y turísticos en las costas de estos países. Las economías crecieron, el desempleo bajó, los trabajadores empezaron a ganar mejores salarios, y todos felices.
Hasta que se acabó la fiesta de los bienes raíces con la crisis mundial. Se dejó de construir, y muchos proyectos se abandonaron. Otra de las industrias importantes en esos países, el turismo, también se vio afectado por la crisis porque los turistas de otros países europeos en crisis dejaron de viajar. El desempleo aumentó significativamente. En España ya ronda el 20%.
Ahora que necesitan los inversionistas otra vez, ¿por qué no están regresando a España y Portugal? Porque las cosas han cambiado. Los salarios de los españoles y portugueses aumentaron en la última década. Algo bueno para ellos, sin duda. El problema es que al aumentar los salarios, se evaporó la ventaja competitiva que tenían respecto a Alemania (y en general respecto a otros países más desarrollados de Europa). Si los salarios son similares, las empresas prefieren abrir una fábrica en Alemania porque los trabajadores son, en promedio, mejor calificados que en España o Portugal.
Cualquier otro país tendría una salida rápida de este problema: devaluar la moneda. Los venezolanos tenemos un ejemplo bastante reciente. Cuando el tipo de cambio era 2,60, el salario mínimo de (aproximadamente) 1.000Bs representaba $385. Al devaluar a 4,30 pasa a $233. De un solo golpe, los salarios venezolanos son más atractivos para un inversionista extranjero. Si España devaluara su moneda, sus salarios se harían más atractivos en comparación con los de Alemania. El problema es que no pueden, porque comparten el Euro. Esas decisiones ya no están en manos de los bancos centrales de esos países, sino del Banco Central Europeo.
Así que la periferia de Europa/Euro –principalmente Italia, Grecia, España, Portugal, Irlanda– están mal. Sus salarios son muy altos. Una solución es que los precios y salarios bajen en esos países (deflación). Pero es la opción más dolorosa, porque vendría acompañada de un período de recesión, incremento del desempleo y de la pobreza.
Otra solución sería que aumenten los salarios de los más países más desarrollados (inflación en Alemania). De esa manera, los salarios en la periferia volverían a ser competitivos. Un aumento de la inflación en esos países no es deseable, pero sí es una opción mucho menos dolorosa que la deflación en la periferia. Además, no tiene que ser inflación muy alta. Estamos hablando de una par de puntos porcentuales más de lo actual.
Hace unas semanas el Banco Central Europeo tenía esa situación sobre la mesa. ¿Resolvemos el problema con inflación en Alemania, o con deflación en la periferia? Debían decidir si subir o bajar las tasas de interés en toda la zona Euro. No voy a explicar la dinámica detrás de las dos opciones, pero el resultado básicamente es este: si subían tasas de interés, la decisión era “Deflación y recesión en la periferia”. Si las bajaban, estarían escogiendo “Un poquito de inflación inocua en Alemania”.
Lo que decidieron fue escribir una carta a los países de la periferia que sólo decía “FUCK YOU. Atentamente, Banco Central Europeo”. Subieron las tasas. Los intereses de Alemania pesaron más que los de la periferia.
“Y si la cosa está tan fea… ¿por qué no se salen del Euro estos países pequeños? Así podrían devaluar y evitar lo que viene.” Eso es cierto, el problema es que irse del Euro tendría sus propias consecuencias. En el corto plazo, sería mucho peor que la situación actual. Ese será el tema de otro post.


Yo es que en economía me pierdo mucho y agradezco tu esfuerzo en hacerlo comprensible a dummies como yo. Entonces pregunto: yo, como ciudadano de a pie que vive en España, comparo los salarios de aquí con los de Alemania y dan pena. Esto a nivel profesional, no sé a nivel general. Siendo así, cómo es que dices que los salarios en la periferia son más altos?
Más aún, en Portugal, los salarios son bajos y los precios de las cosas también (una cerveza de 0,5 L servida en un bar cuesta desde 1€ hasta 1,30€, aquí me cuesta 1,50€ la más barata en un bar regentado por pakiestaníes). Cómo se puede bajar aún más salarios y precios en Portugal? Eso bastaría para atraer inversión extranjera?
Otto
mayo 11, 2011 a 4:45 am
Si mis burdos conceptos en economía no están demasiado oxiddos, para el que pregunta: obviamente los salarios y precios siguen siendo más bajos que en Alemania/UK, pero si te fijas, el Euro supuso que mágicamente, de la noche a la mañana, una botella de agua pasó de costar 100 pesetas a costar 1 euro, encareciéndose un 66%. Al entrar España y Portugal poco a poco en el grupo de “países ricos”, la mano de obra y el turismo aquí se han ido encareciendo. Todas esas empresas que llegaron para contratar españolitos a bajo coste están ahora marchándose a otros países donde les salen más baratos los sueldos.
Yosterkote
mayo 11, 2011 a 4:55 am
en la respuesta más larga que escribí antes se me olvidó mencionar algo que comentas aquí. La subida de precios con la entrada del euro no tiene importancia. Eso se debe a que eso ocurrió no sólo en España, sino en toda la zona euro. Si ocurre en todas partes, el efecto final es nulo.
Míralo de esta manera: si te aumentan el salario en un 10%, pero todos los precios sube 10% (inflación), en realidad no te subieron el salario. Sigues ganando lo mismo, porque la cantidad de productos y servicios que puedes comprar antes y después del aumento sigue siendo la misma.
Usando el mismo razonamiento: si todos los precios de la zona Euro subieron, los precios relativos entre un país y otros se mantienen iguales.
Pedro
mayo 11, 2011 a 1:06 pm
(Respuesta para los dos)
Lo importante de los precios (y salarios) no es el número. Es su relación con los otros precios. Si yo te pregunto “En el país X una cerveza cuesta 1000 pesos, eso es caro o barato?”, tu me vas a responder “No sé, cuánto es eso en euros? cuánto cuestan otras cosas?”. Es decir, inmediatamente vas a buscar un punto de comparación, porque el 1000 por sí sólo no te dice nada. Si te digo “La cerveza cuesta 1000, y una botella de whiskey cuesta 800″, entonces sí tendrías un punto de referencia y me dirías que la cerveza es muy cara.
Fíjate que en el artículo nunca dije que los salarios en España son más altos que en Alemania. Dije que los salarios habían subido, pero no dije que superaran los de Alemania.
Lo importante no es el “número” del salario. Es decir, no es importante si el trabajador gana 30.000euros en Alemania y 20.000 en España. Lo importante es la relación entre los dos: es decir, los precios relativos.
Por ejemplo, digamos que apenas entró el euro un obrero español ganaba 12.000 euros al año, y uno en Alemania 20.000. Diez años después, el obrero español ahora gana 18.000, y el alemán 22.000. Si nos fijamos sólo en esos números, el alemán sigue siendo mucho más caro que el español. Pero veamos ahora los precios relativos: Antes un español ganaba el 60% de lo que ganaba un alemán (12.000/20.000), hoy gana el 81% (18.000/22.000).
Es decir, el precio de un obrero español en relación a un alemán ha aumentado un 21%. Un obrero español, comparado con un alemán, ha subido de precio en los últimos años (así siga ganando menos en euros)
Otra manera de verlo: Me dices que la cerveza más barata cuesta 1,50. Supongamos que la cerveza más barata en Alemania cuesta 2 euros. Si seguimos usando los 18.000 y 22.000 que usé antes, quiere decir que un obrero español gana el equivalente a 12.000 CERVEZAS anuales. El alemán gana 11.000 cervezas. Es decir, lo importante no es “cuál es el número del salario?” sino “Qué puedes comprar con eso?”. En el ejemplo que te doy, aunque el alemán gana más, el salario del español es más valioso, PORQUE SU SALARIO COMPRA MÁS COSAS QUE EL SALARIO DEL ALEMÁN.
Ese ejemplo con números inventados es eso, un ejemplo, no estoy usando números reales. Pero ilustra el punto: lo importante es qué se puede comprar con un salario, y los en últimos 10 años eso ha aumentado más en España que en Alemania.
Pedro
mayo 11, 2011 a 11:04 am
Repito: Gracias por dedicar tiempo a explicar estas cosas. No sé si esto viene en un próximo post, o si te complico a un punto donde tu paciencia para explicar no llega, pero me pregunto: todo este razonamiento lo entiendo desde la dimensión de las empresas que invierten en uno u otro país. Machete. Pero y los Estados? cómo lo manejan ellos? porque ellos no pueden dejar este país e irse a otro (y además son los responsables de solucionar el peo). El gasto social juega un papel importantísimo y es justo allí donde, al menos en España, se están haciendo los recortes más fuertes para intentar tapar los huecos en la economía. ¿son útiles estos recortes?
Otto
mayo 12, 2011 a 6:43 am
Sobre lo que me preguntaste del Estado. Aún tengo otro post en mente, sobre “Cuáles son los problemas del Euro?”. Eso no lo he tocado de verdad aquí. He descrito qué está pasando, y qué pueden hacer, pero no he respondido porque es complicado compartir una moneda.
Luego que escriba ese post, quiero escribir sobre el papel del Estado. Mientras tanto te doy una pista: Mira lo que pasó en Portugal e Irlanda. Los gobiernos renunciaron / perdieron apoyo para gobernar en el parlamento. Esto es porque el gobierno de estos países tiene dos opciones:
- Hacer cortes profundos, especialmente en el gasto social, y ser recordado por implementar las medidas impopulares. Incluso si el Primer Ministro tienes los testículos para eso, es difícil que sus compañeros de coalición los tengan. Las coaliciones funcionan cuando todo va bien, pero ningún partido pequeño se va a amarrar al barco hundido del Partido que dirige la coalición. Así que se retiran para no ser asociados con esas medidas, y el gobierno colapsa.
- Evitar los cortes profundos, y plantarse al la EU, FMI, etc, y restructurar la deuda externa. Eso no es fácil. Pero (como explicaré en el próximo post sobre el tema) alguien tendrá que hacerlo. Pero es más fácil dejarle el problema al siguiente Primer Ministro. Fíjate que en Argentina se necesitaron 2-3 presidentes antes que uno finalmente tuviera las bolas de dejar la dolarización (Duhalde).
Pedro
mayo 16, 2011 a 5:19 pm
Buen post. Sin embargo, La fiebre del ladrillo ya era popular en España antes de la entrada en el Euro. Durante lustros hemos estado viviendo en un país que sustentaba gran parte de su economía en la construcción: obreros, arquitectos, ingenieros, fabricantes de materiales de construcción, y hasta empresas de muebles y electrodomésticos; que ahora las están pasando canutas.
Ahora a los españoles nos toca aguantarnos, y salir de la crisis (que, por lo visto, nadie sabe cómo). Yay! ¿Tenéis sitio en Venezuela?
Yosterkote
mayo 11, 2011 a 4:48 am
Volvemos al punto de ver la cosas en términos relativos/comparativos como en el comentario anterior. Supongamos que antes del boom ya España dependía bastante de la construcción. Digamos, por poner un número, que el 20% de la economía dependía de la construcción. Es un valor alto. Luego del boom, digamos que ahora el 30% depende de la construcción. No suena como demasiado el aumento.
Pero sí lo es. Según esos números, el sector de la construcción creció un 50% (30/20). Bastante.
Es decir, no importa que desde antes del boom ya tuvieran un sector de la construcción grande. Lo importante es cuánto creció, y creció bastante.
Un segundo punto: el fin del boom de bienes raíces no sólo afecta a quienes trabajaban en el sector. Su efecto no se reduce a la perdida de puestos de trabajos. El fin del boom también afecta a gente que probablemente no ha puesto un ladrillo en su vida, ya que los precios de los inmuebles han caído significativamente.
Eso deja a varios afectados:
- Dueños de inmuebles que deben 100.000euros en hipoteca, por una casa que hoy solo vale 80.000.
- Bancos que prestaron dinero para comprar inmuebles, y ahora los deudores no tiene cómo pagar.
- Dueños de inmuebles que los alquilaban, y ahora los alquileres bajaron (y además es difícil conseguir inquilinos)
- Etc, etc.
Pedro
mayo 11, 2011 a 11:19 am
Te ha quedado de pinga!
El próximo post seria interesantisimo si respondieras a:
¿Como se arregla la vaina en Venezuela? jajaja
Salud
Genín
mayo 11, 2011 a 10:09 am
Secundo este comentario.
Mauricio
mayo 11, 2011 a 11:48 am
Yo no sé cómo se arregla, pero sospecho que se puede empezar con… una bala explotando una verruga. No?
Otto
mayo 12, 2011 a 6:34 am